Nuevo reCaptcha invisible de Google para distinguir entre humanos y bots

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El nuevo reCaptcha de Google es una especie de “captcha sin captcha”, una forma de distinguir si quien quiere acceder a un servicio o página es un ser humano o un robot pero sin mostrar una prueba para comprobar su humanidad (marcar fotos, teclear letras, entre otros). En otras palabras: funciona automáticamente y es invisible.

Esta idea es interesante pero inquietante a la vez por un lado es muy práctica y ahorrará tiempo, seguramente funcione bien el 90 o 95% de las veces pero por otro lado plantea interrogantes sobre cómo lo hace. Se sabe que el reCaptcha actual utiliza diversas técnicas invisibles como comprobar los movimientos del ratón o el dedo al hacer un clic, la velocidad del movimiento, las pausas, precisión, scroll y más. Generalmente de forma personalizada para cada usuario. Si no hay que hacer clic en ningún sitio probablemente será porque esté utilizando algunas de estas variables pero no otras.

Los tiempos en los que tenías que introducir complejos Captchas para identificarte como humano son historia. Tal y como cuenta Ars Technica, Google acaba de modificar nuevamente su tecnología reCaptcha para ser invisible y no mostrar más diálogos.

Google compró la empresa reCaptcha en septiembre del 2009, y desde entonces ha estado haciendo evolucionar su tecnología, pasando de las complejas palabras que había que introducir al principio a un recuadro en el que sólo tenías que hacer click, y ahora ocultando definitivamente este recuadro para ser lo menos molesto posible.

El reCaptcha lleva años siendo una de las tecnologías más populares para evitar que los bots se registren en páginas y foros y llenen los comentarios e hilos de spam o realicen ataques. Ahora, estos recuadros sólo aparecerán cuando el sistema crea que puedas ser un bot, lo cual depende principalmente de cómo navegues por Internet.

Esto abre un nuevo mundo de extraños escenarios en los que tu ordenador puede decidir si eres digno o no de la humanidad suficiente como para utilizarlo.

¿Podrá alguna máquina superar los retos?

Fuente: Ars Technica y Google